¡A qué tiempos señor Don Simón! - Intelecto Hebreo

Son las:
03/11/2017
Vaya al Contenido

Menu Principal:

¡A qué tiempos señor Don Simón!

Colección y Consulta

¡A qué tiempos señor Don Simón!


Por: Daniel motola

Siguiendo las recomendaciones del Director de esta revista y como ya es costumbre que mis colaboraciones conlleven cosas y casos de todos los días, me permito platicarles algo que recuerdo gratamente y que ahora con la posible firma del T.L.C., hace que pensemos un poco sobre el malinchismo que por muchos años hemos practicado y al parecer, seguiremos practicando los mexicanos.

En 1936 yo tenía 18 años y fue una grata experiencia el estrenar el primer coche "Opel" llegado a México. Por aquel entonces yo trabajaba con dos tíos del mismo apellido, quienes habían roto con las normas que las señoras de aquel entonces respetaban mucho y que consistía en ir a afamadas costureras para hacer sus vestidos.

Mis parientes fueron los primeros en diseñar y tener en existencia un sinnúmero de modelos y tallas, para que las mujeres ya no tuvieran que esperar tanto tiempo, ahorrando además varios viajes a su estilista. Esa nueva modalidad fue todo un éxito por lo que "Creaciones Motola, S.A." (ya desaparecida) tuvo muchos agostos realmente muy buenos en materia de venta.

A tal grado fue el éxito que no alcanzaba la producción para cumplir con los pedidos. En uno de los viajes que se hacían a Nueva York para allegarse muestras, las cuales copiábamos en nuestros talleres, uno de mis tíos notó que si importaba las piezas de los E.U., quitándoles la etiqueta y poniendo la nuestra, podríamos cumplir con la demanda y además la prenda, en algunos casos, nos salía más barata que haciéndola nosotros. Esto último verdaderamente nos sorprendió, pues se supone que nosotros teníamos una mano de obra menos costosa, pero el cambio de etiqueta si nos afectaba, cuando al cabo del tiempo se hizo popular el contrabando, pues el consumidor prefería una prenda que llevara la etiqueta Made in U.S.A.

Después de varias décadas, como todos sabemos las cosas han cambiado, estamos invadidos de un sinnúmero de artículos, incluyendo prendas de vestir de importación, pero a diferencia de aquellos tiempos ya no dicen "Made in U.S.A.", ahora están hechas en China, Corea, Japón, etc., aunque la mayoría se importa del país del norte. Lo que no ha cambiado es la preferencia del consumidor por lo extranjero, confirmándose nuestro clásico malinchismo.

Pero volviendo a mi coche ¡mi flamante primer Opel importado!, como también recordarán dada la industrialización por la que se afanaban nuestras autoridades, esa marca y otras que se estaban importando, fueron ensamblados en México con magníficos resultados. A la fecha la industria automotriz ha alcanzado grandes niveles de perfeccionamiento y producción, llegando a exportar México varias unidades a los mismos países de origen como son los casos de marcas japonesas, alemanas y aún algunos modelos norteamericanos.

No cabe duda que el tener una cosa importada causa cierta satisfacción y como el malinchismo estoy seguro que seguirá, no hay que sorprendernos cuando los consumidores mexicanos compremos en mayor cantidad algo de importación cuya etiqueta diga: "Made in México", haciendo a un lado las que digan "Hecho en México", confirmando así, nuestra eterna veneración por la fiel compañera de Hernán Cortés.




Regreso al contenido | Regreso al menu principal