La Religión Judía y la Salud Mental - Intelecto Hebreo

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07/05/2017
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La Religión Judía y la Salud Mental

Colección y Consulta

Por: Enrique Movshovich Rothfeld

Resumen de la ponencia presentada en el Congreso Mundial de Salud Mental,
celebrado en la ciudad de México del 18 al 23 de agosto de 1991.
Con agradecimiento por su valiosa guía a:
Rabino Abraham I. Bartfeld
Rabino Eitan Eckstein
Rabino Samuel Miskin

El hombre no está solo

Un principio fundamental del Judaísmo, íntimaligado a la Salud Mental y Espiritual del hombre, es la profunda y clara idea de que el hombre no está solo en el mundo. Dios está junto al hombre en todos los momentos: en la alegría, en la angustia, en la salud, en la enfermedad, en el temor económico y social, en el miedo a la muerte.
En casos extremos, el mundo es un lugar excesisolitario, frío y sombrío: El hombre que sabe que no está solo, que siempre está acompañado, puede enfrentarse equilibradamente en la vida.

En busca de sí mismo

Cierta vez, el Rabino de Kotzk afrontó a un joven que había ido a verlo en su corte jasídica:
- ¿Por qué has venido? -le preguntó:
- He venido a encontrar a Dios, -respondió el joven.
- Es una lástima que hayas desperdiciado tu tiempo y tu dinero -dijo el Rabino- Dios está en todas partes. También pudiste haberlo encontrado en tu propio hogar.
- Entonces ¿con qué propósito debería haber venido? -preguntó a su vez el joven.
- Para ENCONTRARTE A TI MISMO, -respondió el Rabino- para encontrarte a ti mismo.

Autoestima e Identidad

Se cuenta una leyenda de los "sabios de Jelm": Uno de ellos visitó cierta vez una casa pública de baños y se encontró en un terrible aprieto, porque sin las ropas que lo distinguiesen de los demás, todos parecían ser esencialmente iguales. "Entre todos estos hombres que parecen iguales", se dijo a sí mismo, ¿cómo sabré cuál soy yo?. Luego de pensarlo cuidadosamente, se le ocurrió una brillante idea. Tomó un trozo de cuerda roja y la ató alrededor del dedo gordo de su pie. ¡Ahora era otra cosa! No había forma de que pudiera perderse entre tantos hombres iguales.
Desafortunadamente, mientras se enjabonaba y duchaba, la cuerda roja se deslizó fuera de su dedo y otro bañista la pisó de tal manera que quedó enganchada en el dedo gordo de su pie. Después de un rato, el "Sabio de Jelm" advirtió al portador de la cuerda roja, luego miró su propio pie y, por supuesto, no vio nada. Quedó confuso y acercándose al otro hombre le dijo: perdóneme, pero quizá pueda usted ayudarme.
Sé muy bien quién es usted, pero ¿podría usted decirme quién soy yo?
Cuando la identidad del hombre está en su quehacer o en su tener y no en su ser estamos ante graves problemas psicológicos y mentales: El Judaísmo proporciona al hombre una clara identidad.

La Espiritualidad

El hombre a través de la fe religiosa sale de lo propiamente mundano y se instala en lo trascendente, en lo espiritual: la participación del hombre en lo metafísico espiritual es en sí mismo y de entrada una vía de salud mental; es un acto de libertad, pero sobre todo, es un acto coesencial a la naturaleza humana. El hombre que tarda en tocar la puerta de la fe y entrar de lleno a la práctica religioso-espiritual, es un hombre que se niega la entrada más directa a su "salud espiritual" y a su "salud mental".

La Armonía de la naturaleza

En el libro Génesis en su primer capítulo dedicado a la Creación de la naturaleza se observa un espectáculo de un orden y una armonía perfectas sometidas a una ley inmutable e inalterable. (Idea que lleva al hombre a una seguridad mental y existencial).  

El trabajo

Prosigue en el Génesis otra idea fundamental: "Y tomó Dios el Eterno al hombre, y lo puso en el jardín del Edén, para que lo labrara y lo guardase". Sabemos que el ocio es el padre de muchas desgracias y corrupción mental. El Paraíso ofrecía al hombre todo, pero la vida no hubiera tenido sentido de no existir responsabilidades para el hombre.

La soledad

En el mismo Génesis encontramos otra idea fundamental de salud y equilibrio mental: "Y dijo el Señor Dios: No es bueno que el hombre esté solo, le haré una ayuda idónea para él".

La Autoestima

La autoestima en el Judaísmo es de vital importancia. En el libro Levítico se dice: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo", o sea, primero debe amarse el hombre a sí mismo y entonces podrá amar a su prójimo. El amarse a sí mismo es un signo inequívoco de salud mental.
La Torá enseña al hombre a través de la práctica de los preceptos a lograr el Amor.
El Rabino Eliahu Dessler de bendita memoria, nos habla de que las raíces del amor se encuentran en la acción de dar, lo cual hace que una parte de nuestro ser se proyecte en otras personas o aún en cosas
.

El Shabath: día de reposo espiritual y mental

Existe en el Judaísmo un "mandamiento" que junto con la idea religioso-espiritual, le brinda al hombre una oportunidad única de equilibrio espiritual, mental y físico: es el precepto práctico del día de "descanso".
El Shabath simboliza un estado de completa armonía entre el hombre y la naturaleza, entre el hombre y el hombre y del hombre consigo mismo.
El hombre durante seis días a la semana busca dominar al mundo; en el séptimo día trata de dominar "su ego". Cuando el hombre cuida el Shabath, entra en un estado de armonía tanto con su Creador, como con lo Creado. En el Shabath se vive como si no se tuviera nada, sin perseguir otra meta que SER.

La Dignidad Humana

"Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó, varón y hembra los creó" (Génesis 1-27).
El ser humano adquiere un sentido de responsabilidad y dignidad sin paralelo. El saber el hombre que no es el resultado de una evolución ciega y caprichosa influye en sus acciones cotidianas y modifica su actitud hacia el mundo que lo rodea, influye sobre su forma de pensar, sobre el control de sus ideas y pensamientos, fuente inagotable de salud mental.

La Plegaria

El Talmud utiliza el término "orar" como sinónimo de hombre, definiendo así al ser humano como la criatura que reza. El rezo, es un proceso introspectivo y clarificador, que expresa lo que uno es; es el servicio del corazón, la expresión más íntima del ser humano
Cuando la Plegaria no es un proceso mecánico en el que se recitan fórmulas fijas, sino la emocionada identificación y gratitud hacia quien otorgó la vida, no puede pensarse en una meditación más profunda y trascendental, generadora de paz y salud mental.
La “mala conciencia” o “culpa” causante de infinidad de trastornos mentales, al igual que la inseguridad y temor a la enfermedad y a la muerte, son “aliviadas” con la única medicina: la Fe, el estudio, las buenas acciones y la Plegaria.

A manera de conclusión

Las perturbaciones mentales al igual que los sufrimientos llevan al hombre a elevarse, a comprenderse, a comprender a sus semejantes.
El judaísmo es un constante enfrentamiento, un desafío para crecer, hacernos más sensibles, aprender a regocijarnos, aprender a Amar.
El judaísmo propugna por una vida sana, tanto física como mental y espiritual del hombre.
El judaísmo es una Religión de Acción que enseña al hombre como vivir con salud, con alegría, con sentido, coadyuvando a través de la SALUD ESPIRITUAL, a su salud física y mental.

Datos biográficos del autor de las ilustraciones "Gustave Doré"
Célebre grabador francés no judío (1833-1883), conocido por sus ilustraciones a la Biblia (1965) y a la novela "El judío errante" de Eugenio Sué. Sus grabados fueron publicados en orden cronológico en Nueva York con el título "The Bible in Pictures" (1935).
Bibliografía general
Tiempo para Sanar, Rabino Ing. Abraham I. Bartfeld.

Cantad al Eterno, Rabino Ing. Abraham I. Bartfeld.
Reflexiones sobre la Torá, Rabi Dr. Jacob Avigdor.

Hagamos un Hombre, Dr. A. Twerski.
El Shabat, Abraham Joshua Heschel
El Retorno a los Manantiales, CP. Gabriel Heffes.
Cuentos Jasídicos, Martín Buber.
El Lenguaje Olvidado, Erich Fromm




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