Leonardo Nierman - Intelecto Hebreo

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03/11/2017
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Leonardo Nierman

Colección y Consulta

Leonardo Nierman
Quien sólo pinta de la realidad lo indispensable

Por: Andrea Montiel Rimoch


     Entrar en la casa de Leonardo Nierman, es como internarse en un sitio donde cada rincón emana: cultura: montones de libros de arte, pilas de revistas de pintura y fotografía, bellísimos objetos tal vez comprados en algún país que ha visitado, un hermoso piano de cola y multitud de discos y casetes con las obras de los grandes compositores, especialmente la música en todas partes invadiendo su espacio por completo, y en medio de todo esto, su obra pictórica y sus esculturas.


     - ¿ Y cómo comenzó su inquietud por pintar?

     Para Leonardo Nierman, a diferencia de muchos otros pintores, el quehacer artístico comienza durante sus años adolescentes y surgido del impulso de querer compartir su mundo interior, ese mundo lleno de pensamientos, sueños, recuerdos, fantasías y aspiraciones.

     
Para él, cualquier ser humano posee este impulso, sin embargo, no todo el mundo logra expresarlo por la vía de la creatividad y el arte. En Nierman, todo inicia con su apasionado interés por la música, expresión que ama por sobre todas las cosas. Durante su niñez trató de dedicarse a ella, pero las circunstancias le hicieron dar un viraje hacia el arte plástico. Aún así, nunca la ha abandonado, si observamos su obra, la música se encuentra plasmada en todas sus pinturas.
     Junto con la música está su profundo interés por incorporar la naturaleza a sus cuadros, pero no a través del paisaje que todos podemos ver con nuestros ojos, sino por medio de los elementos que nos dan la vida que todos compartimos: el fuego, el viento, el agua y la tierra, o esas bellas realidades contenidas en el mar y en los minerales y con todo esto, Leonardo Nierman reorganiza el mundo a su antojo creando así su propio mundo. Nunca ha querido sentirse esclavizado por la apariencia visual de la naturaleza que lo rodea, siempre la ha traducido con sus pinceles a su particular lenguaje plástico.

  
  -¿Y porqué escogió la expresión abstracta en su pintura? Para Nierman, todo tiene un enfoque abstracto, sólo es cuestión de distancias en relación al ojo que mira. Si nos acercamos a la madera o a las piedras preciosas, aún a la piel de nuestro propio cuerpo, entramos en su microcosmos en el cual aparecen en primer plano multitud de formas y colores en su estado puro. Este mundo infinitesimal, y tal vez lo que está adentro de él, es lo que Nierman pinta. Cada cuadro suyo debe surgir como una especie de ventana a través de la cual le es posible penetrar en su propio mundo, o en el mundo que alguna vez ha fantaseado. Cada cuadro que pinta para él debe ser un objeto mágico que lo haga soñar o incrementar alguna de sus emociones sobre la vida, el amor o lo indescifrable. En cada cuadro suyo está la ausencia total de la lógica y la presencia definitiva de su libertad para percibir el mundo. Así es capaz de hacer explotar un asteroide en el fondo del mar, organizar una cascada de esmeraldas en medio del fuego, abrir una grieta interminable por la cual se pueda filtrar la luz celestial o hacernos escuchar a través de los azules la música de Mahler.

 - ¿Y qué le pasa a Leonardo Nierman cuando está frente al lienzo o el papel vacíos?
  Se sorprende con mucha frecuencia, sobre todo cuando mira el final del cuadro comenzado. Al iniciarlo, requiere de cierta desconexión de la realidad y la eliminación del control intelectual, en este momento de su creación no existe el razonamiento con voluntad, sino la pasión que le hace sentir al cuadro palpitar y comenzar a vivir por sí mismo. Y así, poco a poco, va surgiendo la mancha mágica a la cual Leonardo Nierman da fin intuitivamente, pues de seguir tocándolo lo lastimaría, le haría perder la espontaneidad, en ese momento el cuadro queda concluido.

  De esta manera, su pintura nos ofrece resplandores, sonidos múltiples y silencio al mismo tiempo; nos ofrece fuego, oscuridades y aves que atraviesan el cosmos. Sus colores vibran, caen, se elevan, en el espacio revientan y en el vacío se suspenden. Las formas aparecen ante nuestros ojos como prismas, espejos, astros, alas y ventiscas; aparecen como incendios, eclipses, marejadas y tormentas; aparecen dibujando música, siempre la música y un extraño violín en medio de los elementos que permiten la vida y con los cuales construye coloridas sonatas y poemas sinfónicos sombríos.

  - ¿ Y cómo logra Leonardo Nierman toda esta magia?

  Su magia es el escenario de ese mundo paralelo que nos acompaña y que leda un brillo especial a las rosas. Es lo que nos permite distorsionar lo cotidiano para convertirlo en algo celestial; es el poder de yuxtaponer una serie de fantasías maravillosas por encima de la cotidianidad y así nos dice: "al pintar, yo sólo utilizo lo indispensable de la realidad". - Pero Leonardo Nierman también ha hecho escultura, ¿qué es para él esta expresión plástica?

  
Como ser humano inquieto que es, Nierman vive en búsquedas constantes y la escultura no se le podía escapar. Para él esculpir es un proceso creativo totalmente distinto al de pintar. "Aquí mi búsqueda es fría, es aquella búsqueda de la espiritualidad de formas que asocio en su mayoría con alas de aves, hojas al viento, elevaciones, espirales siempre tratando de ascender al firmamento; aquí la pasión no tiene sitio, más bien es la observación la que me permite moldear los materiales y lograr mis esculturas". Y todo de nuevo lo asocia con la música: "Así como para la música son importantes tanto los sonidos como los silencios, el estruendo o la calma, así para mí lo es oscilar entre la pintura y la escultura. Pintar es estar entre el fuego o mis pasiones y para equilibrarme requiero del enfriamiento que la escultura me da".
  De esta forma Nierman ha moldeado elegantes formas donde da paso a flamas de esperanza, águilas y gaviotas; donde representa el sentimiento del amor, la paz y el vuelo de las aves. Sus piezas han sido construidas en diferentes tamaños, tanto pequeñas como monumentales, pero en ellas siempre es posible identificar el trabajo de sus manos singulares.

  - Y por último, ¿cuál es la mayor aspiración de Leonardo Nierman actualmente?

  Hacer sentir con sus cuadros lo que él siente al escuchar una obra musical, ya que este arte supremo de los sonidos es el vehículo que puede llevar al ser humano a altas velocidades a cualquier momento de la historia, del pasado o del futuro, o bien a cualquier civilización de cualquier parte del planeta. La música significa para Nierman esa luz que penetra directamente el alma de quien la escucha y a través de ella ha logrado comprender lo que es en realidad el difícil arte de vivir y de darle sentido a la vida. "Con el transcurrir de los años, mi creatividad inspirada en la música, me ha dado un concepto más claro del tiempo y de la brevedad de la vida, por ello el comprender lo que se hace, para qué y quién se hace, me permite tener búsquedas más plenas y vislumbrar poco a poco que mi paso por la corteza terrestre llegue a tener algún día un sentido".




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