Medicina, Ética y Halajá - Intelecto Hebreo

Son las:
03/11/2017
Vaya al Contenido

Menu Principal:

Medicina, Ética y Halajá

Colección y Consulta

Medicina, Ética y Halajá


Por: Ierajmiel Barylka

¿Tiene el judaísmo respuestas a los dilemas que el hombre contemporáneo debe resolver cuando su salud y su vida están en juego? ¿Está el observante de las mitzvot desamparado normativa y espiritualmente, cuando debe decidir acerca de su persona o la de sus seres queridos en momentos de desesperación ante la enfermedad o cuando su integridad física está amenazada? ¿Cómo se establece un orden de prioridades y se decide sin culpa y sin necesidad de recurrir a una doble tabla de valores, según la cual, todo se permite cuando se trata del "pikuaj nefesh" -el riesgo de muerte- para el cercano, pero no se usa el mismo criterio para el "otro"? ¿A quién se debe recurrir para consultar en esos casos, en los que la angustia se suma a la urgencia? ¿En todos los casos puede decidir la familia?
Estas fueron algunas de las cuestiones que se debatieron recientemente en el Hospital Shaarei Tzedek de Jerusalem en el Primer Congreso Internacional acerca de Medicina, Ética y Halajá, que se realizó en Israel y en el que participaron cerca de 400 científicos, jueces, rabinos y estudiosos de Israel y de la Diáspora.
Los rabinos que contestaban las consultas son considerados expertos en la materia, y demostraron una extraordinaria versación tanto en Halajá como en Medicina y en Filosofía Judía.
A continuación presentaremos algunas de las respuestas dadas en esa reunión, aclarando que obviamente, en cada caso individual debe consultarse con una autoridad espiritual versada en la materia.
El SIDA atrajo la mayor cantidad de preguntas. Si el marido ocultó su enfermedad contraída antes de la boda, la misma es inválida y la esposa no necesita de divorcio para poder contraer nuevas nupcias. Si el contagio se produjo después del casamiento, la mujer puede pedir el divorcio, pero si desea continuar su vida en pareja no se les obliga a separarse, y en este caso puede autorizarse el uso del condón en sus relaciones íntimas. El galeno debe revelar a la pareja, aún en contra del deseo del paciente, que es portador(a) del virus, y ello se considera obligatorio y no contradice la observancia del principio del secreto profesional.
Se autoriza que una persona venda un órgano de su cuerpo para ser trasplantado, pero se prohíbe que se comercie con ello. Se debe posibilitar el acceso a recibir trasplantes a personas sin medios económicos. Si una persona en vida se opone que se usen sus órganos para ser trasplantados después de su muerte, la familia debe respetar su decisión, pero si no expresó su oposición, se debe entender que sí autorizó. Si las posibilidades que la extracción de un órgano, pueden tener un riesgo mayor al 50%, de daño irreversible al donante, no se autoriza la operación. De lo que se infiere que si el riesgo es menor, la donación se debe realizar.
Otro tema que fue tratado en profundidad fue el referido a la reproducción humana, ya que en los países desarrollados más del 20% de las parejas tienen dificultades para procrear, porque cerca del 40% de las mujeres, de esas parejas, padece de alguna limitación y un porcentaje igual de hombres, tiene impedimentos de distinta causa. La impotencia que hasta no hace mucho tiempo era causal de divorcio y que hoy puede curarse en la mayoría de los casos, puede ser tratada aún en Shabat por medio de inyecciones, sin que ello signifique violación a las normas de la santidad del día.
Se puede realizar un tratamiento dental urgente de conducto en Shabat, aun cuando ello implique la realización de actividades normalmente prohibidas ese día.
Como se puede comprobar, en esta pequeña enumeración de algunos, los temas tratados fueron fascinantes y cada uno de ellos merece un desarrollo que excede las posibilidades de una publicación no especializada, por lo que en todos los casos prácticos, es menester consultar con un erudito para que se pueda actuar de la manera más correcta desde el punto de vista de la Halajá.
Es muy importante que quienes muchas veces reciben consultas desesperadas y de urgencia acerca de cuestiones como las enumeradas, se informen de la jurisprudencia (responsa) actualizada acerca de ellas y pongan al día sus conocimientos acerca de los avances de la medicina moderna, para no inducir al error, y al sentimiento de culpa. Otro tanto deben hacer los profesionales de la medicina, a veces excesivamente ocupados en su profesión y en la atención de su clientela, que ignoran los principios básicos de la ética judía y cuyos pacientes recurren a sus juicios en la toma de decisiones trascendentales y muchas veces irreversibles.
Gozar de la vida moderna según la Halajá es posible, pero, tanto el público lego, como sus conductores y educadores, necesitan contar con el conocimiento y contar con el criterio suficientes y ello sólo se logra a través del estudio y la responsabilidad.
También el judaísmo tiene mucho que aportar en las discusiones acerca de temas tan trascendentes y debe hacer oír su voz en los foros correspondientes.





Regreso al contenido | Regreso al menu principal