Moisés Ville - Intelecto Hebreo

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03/11/2017
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Moisés Ville

Colección y Consulta

Por: Sara Krongold

Sigue vigente a sus 100 años de fundación

Un lugar fértil por la afluencia de ríos, sirvió de escenario a la colonización agrícola hace un siglo, de judíos que sufrían de la persecución y pogroms de la Rusia zarista, tal como nos lo pinta la obra clásica de Sholem Aleijem, "Tevieh el lechero". Gracias a la iniciativa, interés y generosidad del filántropo judeo-alemán Barón Maurice de Hirsch, cuya historia económica y social sobrepasa o iguala a los mecenas de nuestros días, guardando la medida de lo que la inflación ha provocado en la actualidad, llegaron muchos pioneros judíos procedentes de Kamenetz-Podolsk, vía Bremen, a bordo del buque "Wesser", para fundar Moisés Ville, en la Argen
Ese punto que en aquel entonces era una tierra incultivada, está al norte de la provincia de Santa Fé. También se menciona en la historia de la colonización agrícola un lugar llamado Rivera que se encuentra al noroeste de Santa Fé y de Rosario. Bordeando la región llamada Entre Ríos, triángulo de tierra feraz, que divide a Argentina del Uruguay, existen una serie de establecimiennombrados villas, como Villa María, Ville Marcos, Villa Dolores, Villa del Rosario, etc. Moisés Ville afirma su origen judío, añadiendo el Ville, a la usanza de los centros agrícolas de ese entonces, que se convirtieron en villas con todos los servicios e instituciones necesarios para una comunidad, independientemente de que su espina dorsal fuera la agricultura.

A sus 100 años de existencia, Moisés Ville cuenta con 3,100 habitantes y anda por la quinta generación desde que se fundó. La sed de estudio, afán y curiosidad por viajar, que siempre ha acompañado al pueblo judío, fue aminorando la población de ese notable lugar, que nació en las postrimerías del siglo XIX. Oriundos de Moisés Ville los encontramos en otros países como Israel e incluso México.
La Asociación Colonizadora Judía, funen 1892, había adquirido en Argentina granextensiones de tierra, que se cedían en usuy que los colonos podían ir pagando a largos plazos. De ahí surgieron útiles cultivos, dando a conocer esa región, antes desértica y dejada de la mano de Dios, el Barón de Hirsch visualizó la empresa como un experimentado hombre de negocios, pero provisto de un corazón de oro. Es interesante adentrarse en su personaliy la de su esposa, que no vivieron en vano.
El escritor judeo-argentino Gerchunoff, captó hábilmente en su libro "Los Gauchos Judíos", los dolores de la adaptación e integración tan intensos como los de cualquier habitante de nuestro globo, trasplantado de un medio ambiente a otro. De una geografía a otra nueva. Los colonos judíos no sabían nada de agricultura, tuvieron que empezar desde la "a" y lidiar además con la hostilidad y celos de la población que ya estaba asentada, sus actuales vecinos, los gauchos, una mezcla de españoles e indios que en un principio no vieron con buenos ojos la llegada de extraños.
Con el tiempo aprendieron a vivir juntos y algunos de ellos, empleados de los nuevos colonos, aprendieron yiddish, en una simbiosis que resultó por partida doble, con el castellano que dominaron después los que hablaban yiddish y ruso.
Una película, que se cataloga entre las 10 más malas de temática judía, relatando esa osada epopeya de judíos que querían mejorar sus vidas y desenvolverse en libertad, lejos de la furia zarista, inspirada en "Los Gauchos Judíos", es otro documento para revivir aquella aventura.
Otro grupo de judíos, principalmente de la Rusia llamado Jovevei Sion (Los que aman a Sion), abanderados por el Barón Edmond de Rotschild, sentaron sus reales 10 años antes -que con el correr de la historia no significaba diferenalguna en la concepción del tiempo- fundaron en 1882, en Eretz Israel, también denominada Palestina, la primera ciudad Rishon Letzion (La primera de Sion). La prueba de fuego del tiempo le dio vigencia a esta colonización, que poco a poco, se fue convirtiendo en un lugar habitable al tocar la varita mágica del trabajo y la fe, otros puntos del mapa eretzisraeliano. Disecaron panhabilitaron al cultivo tierras saladas y yerintrodujeron acueductos, el precioso líquido que fluye del precioso lago Kineret.
La vida humana, animal y vegetal volvió a aparecer en esa tierra erosionada, se refrescó y recreó. Los enormes pedruscos se fueron extracomo labor de titanes, a pesar de la pequeña superficie con que cuenta Israel. Los Rotschild, conocidos banqueros en Francia, Inglaterra y últimamente Estados Unidos -donde un vástago se refugió debido a los altos impuestos que tenía que pagar en Francia- son populares en la saga judía, en el sentido de conocidos, a cuya costa se crearon anécdotas, chistes y cuentos, comparansus riquezas con el pueblo judío depauperizado en la Europa Oriental.
Los Barones Hirsch y Rotschild, fueron los promotores de dos importantes colonizaciopero los hechos le dan mayor validez al segundo por su visión a largo plazo.
La quinta generación de judíos argentisimbólicamente pueden representar a la misma capa de Moisés Ville, llega actualmente a Israel -existen emigraciones anteriores- al kibbutz o a la ciudad, algunos en búsqueda de sus raíces, otros para mejorar sus vidas, dadas las convulsiones sociales que se dieron en Argentina en años recientes, históricamente hablando, más las actuales odiseas económicas. Pero sus nombres son Marcelo, Claudio, Nelly y un ocaJaim.
Las instituciones judías en Argentina velan celosamente por la comunidad, pero no es fácil mantener la identidad que en algunos casos el tiempo se encargará de erosionar. Israel, con todas sus dificultades y lamentable "cacería de brujas" que provoca la lucha por el poder, dio refugio a los Jovevei Sion, a los grupos inmigradel Holocausto y en el presente a otros judíos que no encuentran un lugar armonioso en los países que los vio nacer. Dijimos, llegan a la ciudad y al kibbutz. El filósofo y místico Martín Buber, dijo; "el kibbutz no ha sido un éxito, pero tampoco se le puede considerar un fracaso".
Muchas festividades y actos culturales marcaron los 100 años de existencia de esta poón, con la asistencia de diplomáticos israelíes, autoridades argentinas y dirigentes de la comunidad Judeo-Argenlina. Niños de escuela, artistas y profesionales intervinieron para hacermás lucidas. En Israel, el Museo de la Diáspora, aportó lo suyo. En Argentina se emitió un timbre simbólico, hubo desfiles con impleagrícolas y medios de locomoción de aquella época, la revista "Panim" editó un fascículo ilustrado de casi 100 páginas, intitulado "Moisés Ville, 1889-1989", con las actualidades de la población, enfocadas a aspectos sociales e institucionales.
La maqueta del buque "Wesser", preen una exposición (obra del modelista naval Pablo Müller) y la carreta rusa tirada por caballos, así como marcas de ganado, dieron a los jóvenes una visión de cómo era la vida en aquel entonces.

Fue un hito glorioso, demasiado imporen el devenir del judaísmo y de la humaque se celebró con la espiritualidad, seny pompa que merecía.




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